Arquidiócesis de Mérida

La Comisión Arquidiocesana para la Protección de Menores y Personas Vulnerables es el organismo creado por la Arquidiócesis en respuesta al llamado de la Iglesia universal a garantizar ambientes seguros y transparentes en todas sus actividades pastorales.

De acuerdo con el Código de Derecho Canónico (c. 1717), toda vez que exista noticia de un posible delito, la autoridad eclesiástica está obligada a iniciar una investigación previa, para salvaguardar la verdad y proteger a las personas. Además, el Motu Proprio Vos Estis Lux Mundi (2019), promulgado por el Papa Francisco, establece de manera explícita la responsabilidad de cada diócesis en la prevención y gestión de casos de abuso.

La misión de la Comisión se articula en tres dimensiones:

  1. Prevención y formación: en línea con las orientaciones de la Carta Circular de la Congregación para la Doctrina de la Fe (2011), se promueve la capacitación de sacerdotes, consagrados y laicos en la creación de entornos seguros.
  2. Atención y acompañamiento: siguiendo la invitación de Sacramentorum Sanctitatis Tutela y del documento de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, la Iglesia ofrece escucha, apoyo y acompañamiento a las víctimas y sus familias.
  3. Protocolos y justicia: en comunión con el derecho canónico y la legislación civil, se aplican procedimientos claros que aseguran transparencia, responsabilidad y reparación.

Esta Comisión expresa el compromiso de la Arquidiócesis con la cultura del cuidado, la verdad y la justicia, siendo fiel a las palabras del Papa Francisco: “No tolerar jamás el abuso de menores y personas vulnerables en la Iglesia”