El Bautismo
¿Qué es el Bautismo?
Este sacramento nos hace hijos de Dios y discípulos de Jesucristo. Es también la puerta de entrada a la Iglesia y un don de Dios y el inicio de una comunión permanente con Él.
Se puede llamar el proto-sacramento, es decir, el primero y la puerta de todos los demás sacramentos, lo que nos abre el camino hacia los bienes que Jesucristo nos ha merecido al hacerse hombre. Es el misterio de la Encarnación. Puede ayudar a comprender la fecundidad del Bautismo este pensamiento del gran San Agustín, que merece ser asimilado poco a poco: «Cristo tomó de ti, para él, tu carne, y te dio, de él a ti, tu salvación; tomó para él, de ti, los ultrajes y te dio, de él a ti, los honores. Y de todo ello sigue que tomó de ti, para él, la tentación, y te dio, de él a ti, la victoria». (Obras de San Agustín, BAC 246, 20, 518-520.)
¿Cuáles son los pasos a seguir para recibir el Bautismo?
1. Ponerse en contacto con la parroquia a la que se pertenece, pedir el Bautismo, acordar la fecha de celebración y concretar las personas que serán los padrinos del bautizado.
2. Cada parroquia tendrá la información y preparación necesaria para que quienes piden el sacramento para su hijo o ahijado, se preparen adecuadamente para este importante sacramento.
3. Celebración del Bautismo, debe ser presidida por el obispo, un sacerdote o diácono con las licencias propias.
4. Es necesario prever el acompañamiento del bautizado en el crecimiento de la fe, vinculándolo a la parroquia o a los movimientos cristianos de niños, jóvenes o adultos.
¿Quién puede recibir el Bautismo?
– «Es capaz de recibir el Bautismo todo ser humano aún no bautizado» (CEC n.1246; CIC canon 864; CCEO, canon 679) si se dan las garantías de continuidad en la vida de crecimiento en la fe cristiana.
Requisitos para ser padrino o madrina de Bautismo:
1. Para que una persona sea admitida como padrino o madrina, debe cumplir unos requisitos (CIC canon 874,1):
2. Que haya sido elegida por la persona que recibirá el Bautismo o por los padres o por quienes ocupan su lugar o, a falta de éstos, por el párroco o por la persona que administrará el sacramento.
3. Que sea católico(a), haya recibido los sacramentos de la Confirmación y la Eucaristía y lleve una vida congruente con la fe cristiana.
4. Que no esté afectada por una pena canónica legítimamente impuesta o declarada.
5. Que no sea el padre o la madre de quien se ha de bautizar.